Reunión de accionistas de Walmart

Cada año la mega empresa de Walmart hace una reunión en la cual se seleccionan varios asociados de diferentes tiendas y estos van en representación de dicha tienda seleccionada. En esta grande reunión anual van una serie de artistas y hay un sin número de actividades. Aquí se tiene de la oportunidad de conocer esas poderosas personas que controlan esta enorme empresa.
Este año la organización OurWalmart dijo presente en siempre representar a cada asociado de Walmart. Aquí hicieron una serie de diversidades que llegaron a la atención de personas claves en esta mega empresa. En Puerto Rico se necesitan representantes de esta organización, juntos se hace la diferencia.

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Siempre van haber personas en defensa por los derechos que cada individuo en particular.  Es hora ya de unirnos, frenar las diferentes situaciones negativas en cada tienda en particular. Juntos Hacemos La Diferencia

Títulos que describen un motivo pero no lo cumplen

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Los “majestuosos líderes# de la 2501 se esmeran en rotular cada lugar el cual sea notable para cuando vienen las grandes visitas. Hasta motivan al asociado firmar su compromiso con la seguridad.
La seguridad aunque recae en todos, esta debe ser empleada ya sea con charlas, herramientas,  ejercicios, etc , por medio de esta “tremenda gerencia”; esta que enfatiza una y otra vez la importancia de la misma.
Son palabras vacías,  promesas disfrazadas de palabras claves para sumir al asociado en un pensamiento de que si la gerencia se preocupa,  esto no es así.

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Mercancía como esta están sujetas a trabajarse con una herramienta que es específica para el tipo de mecánica pesada. Esta herramienta ha sido prohibida utilizarse en el piso de ventas porque perjudica los pisos de la tienda y al “tremendo líder ” que hay en la 2501 al parecer le preocupa más eso que la salud física de sus asociados.

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Gerente de tienda que cada vez que da sus reuniones grita efusivamemte y con mucho entusiasmo el saludo,  ese tono que le da a sus “distinguidas” conversaciones capta la atención de estos asociados que siguen viviendo en una fantasía de que este “gran lider” si se preocupa, asociados de la 2501, no se preocupa. El dejar de atender asuntos relacionados con sus asociados,  situaciones serias, el no dar la cara cuando se le pide, la vasta arrogancia de este señor lo hace merecedor de un título de MAL JEFE, MAL GERENTE,  PÉSIMO LÍDER.
Como siempre se ha dicho, para adiestrar y encaminar a otras personas, este gerente debe ser buen líder,  lo cual no es.

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Pésimas condiciones de trabajo.

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Y sus asistentes prestando atención a otras cosas en ves de ejercer sus labores.
Va bien Sr. Gerente.
En la primera vez en la 2501 que habido un Gerente tan egoísta,  prepotente,  inepto, falso, etc.
Al menos tiene algunas características que puede añadir a su resume.

El Mobbing en Walmart

Esta práctica es una seguida que practican los “líderes” de esta “gran compañía”. No se sabe con precisión el porqué la gerencia actúa de cierta forma. Pueden ser varias cosas: tienen el ego bien alto, son acosadores por naturaleza, carecen de afecto, tienen la autoestima baja, etc..

Lo que si se sabe con certeza es que estás prácticas se pueden paralizar y tomar acción contra ellas de cierta forma. Hay que dejar el miedo a cualquier represalia ya que esta es ilegal y hay unos derechos que siempre estarán presentes.

Hay que juntarse, hacer una sola voz, pelear por lo nuestro, exigir respeto. Los asociados son muchos, estos “líderes” pocos.

Como “líderes” así  pueden tener el control de la tienda

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Con que moral y respeto estos “majestuosos líderes” tienen el “derecho” de dar instrucciones,  órdenes o cumplir un papel el cual no están aptos para hacerlos.

Es una burla ante el verdadero rol de un Líder.

Laoch6

Mobbing o Acoso Laboral

Dra. Luz Migdalia Vélez Rodríguez **
Psicóloga Industrial / Organizacional y Asesora Labor

El “mobbing” -también conocido como psicoterror laboral, acoso psicológico o moral- está instalado en el mundo del trabajo desde hace mucho tiempo. Pero en los años 80, estudios científicos y organismos mundiales comenzaron a advertir que se trata de un flagelo global creciente. En 2000, la violencia psicológica afectaba a 13 millones de trabajadores de la Unión Europea, un millón más que los registrados cinco años antes, según precisa un informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Pasar ocho horas un día tras otro en un lugar que alguien está empeñado en convertir en un infierno es un mal trago por el que pasan decenas de personas en Puerto Rico. El temor a perder el empleo hace que la mayoría de las víctimas decidan aguantar. Y, en el actual contexto de crisis económica ese temor se multiplica y lleva a sospechar de la existencia de una«gran cifra» de personas que sufren esas situaciones y no las denuncian.

El maltrato reiterado en la situación laboral tanto de parte de personal jerárquico como de los pares puede provocar serias lesiones físicas y psicológicas. Pese a que no causa heridas visibles, es como si la persona recibiera una  puñalada todos los días. A diferencia de la violencia física, el acoso moral y psicológico produce lesiones difíciles de percibir, pero son tan nocivas que, además de originar serias enfermedades corporales, hasta pueden quebrar la voluntad de una persona.

He recibido centenares de comunicaciones y mensajes de personas que describían su situación laboral. La mayoría de las personas señalaban espontáneamente que deseaban que su testimonio les fuera útil a los demás. Mi artículo recoge y reconoce las voces de quienes laboran en escenarios tóxicos; hombres y mujeres que he atendido en consejería profesional. En él dirimiré dimensiones que pueden contribuir a la comprensión prospectiva del Síndrome llamado “mobbing”.
Acoso moral/ Un problema que crece y preocupa  ***

El tema es tan delicado que merece algunas consideraciones. Creo que es necesario profundizar en nuestro entorno con mayor precisión terminológica. La palabra “mobbing” puede ser el término más adecuado para aludir al concepto de acoso, se utiliza en etología para definir la situación en que un grupo de animales rodea o ataca a uno de otra especie, generalmente más poderoso que los atacantes individualmente.

Prefiero utilizar una definición que tenga en cuenta las consecuencias de este comportamiento sobre las personas, o sea, “mobbing” o acoso moral. Mi elección del término moral significa una toma de postura desde una perspectiva ética, ya que uno de los denominadores comunes entre las “víctimas” es el sentimiento de haber sido maltratadas, despreciadas, humilladas, rechazadas.

Si en la descripción de una situación de acoso laboral, nos limitamos a describir la interacción de dos personas, nos quedaremos en la superficie del espectáculo, sin comprender lo que realmente está sucediendo, y, por ende, con riesgo de culpabilizar a la víctima en muchos casos. Este punto de vista requiere una nueva elaboración de nuestra comprensión de la vida social y laboral.

La cotidianidad se expresa de distintas formas y las personas la asumimos de diferentes maneras, según la ideología que profesamos y las condiciones del medio social y laboral en que trascurre nuestra existencia. Al señalar a un individuo como desviado, se le estigmatiza, rotula o encasilla dentro de un comportamiento esperado por los demás.

La persona es un conjunto de relaciones sociales, y sobre todo en el contexto laboral su comportamiento es resultado de las actividades (una de las más destacables es el control y el ejercicio del poder) de un conjunto de redes sociales. Entrar en una empresa es aceptar su cultura, es decir, sus valores, sus normas y su manera de pensar. Si los seres humanos definen las situaciones como reales, éstas serán reales en sus consecuencias

Téngase presente que el acoso moral, en la mayoría de los casos, es consecuencia de la actuación de un grupo sobre uno. Es necesario estudiar los aspectos subyacentes a lo que damos por hecho. Es decir, las situaciones concretas, los patrones que gobiernan las interacciones entre individuos, el manejo de las diferentes situaciones y las rutinas diarias. Por lo general la conducta humana es un intento del individuo por presentar determinada imagen de si mismo ante los demás.

Todas las modalidades de “mobbing” (compañeros/as, jefes/as o, incluso, subordinados/as) tienen un denominador común, a saber, la violencia que se ejerce es soterrada,sistemática y habitual.   La víctima está inmersa en un proceso y no se trata de un único acto, por grave o intenso que éste pueda ser. Aspecto que produce consecuencias físicas y psíquicas en sus víctimas, alterando tanto su rendimiento como su integridad social.

El instigador del acoso por lo general no actúa visiblemente sobre la víctima, aunque instigue a ello. El comportamiento manifiesto lo suele desarrollar muchas veces el personaje más débil del grupo acosador (lo motiva el miedo). Hay que tomar en cuenta que la gente reacciona teniendo como base lo que interpreta o cree, sin importar si coincide o no con la realidad.

Penetramos así en un mundo en el que la comunicación verbal es escasa y en el que tan sólose llama la atención con pequeños toques desestabilizadores. El agredido percibe la hostilidad, pero no está seguro de si la cosa va en serio o en broma. La persona acosada lo puede ser con formas muy sibilinas, incluso paradójicas. Se provoca en el/ella la confusión permanente entre la verdad y la mentira.

La relación con el acosador/a opera como un espejo negativo. Se utiliza la debilidad del otro y se conduce a dudar de sí mismo con el fin de anular sus defensas. Las técnicas indirectas desestabilizan y hacen que se tengan dudas de lo que acaba de ocurrir. Al estrés que resulta de una situación de “mobbing” se añade un sentimiento de impotencia, de humillación.

Cuando la víctima no “aguanta” más, y se exaspera o deprime, su misma reacción se convierte en la justificación del acoso. La víctima al recibir todas estas agresiones pierde una parte importante de sí misma. Coincido con Hirigoyen en que la representación o miedo al hecho en sí crean, a su vez, el mismo Síndrome. Una debilidad que llega a quebrar psicológicamente a la víctima, hasta el punto de que la crisis, más allá de la economía, se puede llegar a convertir en nerviosa.

Características de las víctimas: mi experiencia en la consejería

Las víctimas comienzan a sentirse desestabilizadas hasta que éstas, van perdiendo la confianza en sí mismas y en los demás, lo que las lleva a quedar en una situación de total indefensión.
La capacidad de reacción se merma a niveles inexistentes. La ansiedad misma provoca mal humor, en una actitud defensiva, lo que estimula más conflictos que los creados por el hostigador/a.

Un constante estrés circunda al afectado/a. Éste/a, redobla sus esfuerzos en mejorar su trabajo, aún, cuando éste, sea de buena, normal o excelente calidad. Los malestares físicos y psicosomáticos afloran con naturalidad en estas circunstancias. La constante presión sobre una persona, puede inducir a conductas suicidas.

Mis clientes (datos de 65 casos atendidos) recogen el siguiente perfil:

85% son mujeres  – 15% son hombres

98% tiene bachillerato como grado mínimo alcanzado – 2% no tiene preparación a nivel universitario)

Personas de edad media ( con más de 40 años de edad)

75% proviene del sector privado

25% son empleados/as públicos estatales (3% son federales)

Mínimo 5 años de experiencia en la empresa

Igualitariamente, acosan hombres y mujeres (jefes y/o compañeros de trabajo).

15% referidos por abogado/a para evaluación psicológica pericial

El denominador común de los casos que atiendo esataque grupal; las modalidades de acoso que he encontrado son las siguientes:

                medidas de intimidación y acecho
              humillaciones ante el resto de sus compañeros
    la comunicación se realiza sólo por escrito
                se critica su trabajo injusta y exageradamente (monitoreo)
                se le hace presión para que no haga valer sus derechos
               dejan de hablarle
               no se tienen en cuenta sus problemas de salud

En mi experiencia, la sintomatología que aparece primero es una reacción traumática, parecida al trastorno por estrés post traumático, que se manifiesta a través de fobias. La persona comienza a re-experimentar otra vez la situación de maltrato persistente en el trabajo; sueña, no puede desprenderse de ese tema. Estos síntomas podrían evolucionar de diferente manera, por ejemplo devenir en depresión producto de la situación de violencia que la afecta.  

El maltrato a la víctima suele coincidir con la desvirtuación de sus valores por su agresor/a, a través de un abuso de poder que, de modo sistemático y recurrente, destruye las redes de comunicación de la víctima, acaba con su reputación y perturba el ejercicio de sus labores. La denigración laboral es el asunto en cuestión. El acoso laboral llevado a límites extremos puede llegar a convertirse en una herramienta usada para llevar a un trabajador/a a dejar el empleo por su propia voluntad.

Nos volvemos a encontrar los mismos problemas. Por una parte, las patologías asociadas a este tipo de conflictos son multicausales. Por otra, los problemas de salud que se manifiestan al principio no suelen ser patologías establecidas, sino disfunciones, molestias o “disconfort” que en la mayoría de las ocasiones ni se catalogan como problemas de salud.

Una situación de acoso no puede ser interpretada al margen de la historia de cada uno de sus protagonistas, de los sistemas de pensamiento que han configurado su visión del mundo. Es decir, los elementos personales tienen que ubicarse en el contexto profesional que les da su sentido. La manera en que la persona reacciona ante un contexto hostil es función de su historia personal, pero también de la historia de la empresa en la que se trabaja.

La violencia en ocasiones está relacionada con la toxicidad de la organización; es el eco de la violencia que generan los individuos a distintos niveles. Sea cual sea el contexto todos somos responsables de nuestras conductas y nuestras actitudes.

El problema es, ante todo, el de los límites y la regla. El acoso se practica en todas partes donde el modo de organización lo permite. En ese contexto vemos bien claro que no está relacionado con la productividad, sino con los juegos de poder. Lo que plantea el problema no es el individuo en sí, sino un determinado tipo de conductas que hay que denunciar. 

La satisfacción laboral en el trabajo como ayuda para prevenir el acoso moral

Cuando hablamos de satisfacción con el trabajo, nos referimos al grado de placer que el empleado/a obtiene de su trabajo. Esta puede depender del trabajo en sí mismo y de aspectos colaterales como son la ergonomía, relaciones con los compañeros, relación con la figura de autoridad, expectativas cumplidas, etc.

La satisfacción es una actitud de carácter más o menos positivo ante diferentes aspectos de la experiencia laboral. Esta actitud implica una valoración de cada uno de los aspectos del trabajo y del grado en que su situación responda a las expectativas de la persona. En la medida en que la situación real responda a las expectativas, el nivel de satisfacción será elevado, en la medida en que no lo haga, el nivel de satisfacción será bajo.

La satisfacción en el trabajo es un motivo en sí mismo, es decir, el trabajador/a mantiene una actitud positiva en la organización laboral para lograr dicha satisfacción. Si conseguimos reducir al máximo todos aquellos aspectos que producen insatisfacción, lograremos un mejor rendimiento y una actitud positiva frente a la organización. Suele relacionarse la satisfacción con criterios como el rendimiento, la productividad y el ausentismo. Si la organización motiva, refuerza y crea un ambiente de trabajo bueno, congruente, podríamos decir que será más difícil  que aparezcan episodios de acoso moral ya que nadie se va a sentir aislado o amenazado.

La piedra angular en la que sostienen nuestros argumentos es en la necesidad por parte de las empresas de identificar, evaluar, corregir y prevenir los riesgos que puedan afectar a los trabajadores/as en el desarrollo de sus tareas. Un tipo de riesgo en el seno de las empresas son los riesgos psicosociales y dentro de los mismos nos encontramos con el acoso moral. Es imperativo prevenir situaciones de acoso y discriminación, a través de códigos de buenas prácticas que combatan la violencia  en el ámbito laboral.

La prevención del “mobbing” es una exigencia para las empresas y, por tanto, es necesario dotarlas de los medios y herramientas necesarias para lograrlo.

Reglas y acciones en materia de acoso laboral

Toda empresa debe tener en su reglamento de trabajo un capítulo sobre acoso laboral y establecer un proceso interno, confidencial, conciliatorio y efectivo para superar las situaciones que ocurran en el lugar de trabajo. No tenerlo es un agravante para la empresa donde se presenten esas conductas.

Un protocolo de actuación, es necesario para que el trabajador/a sepa: qué debe hacer, a quién, dónde y cómo tiene que dirigirse, de qué manera puede trasladar su situación hasta los foros que fuesen precisos.

Como principio general se iniciará un proceso de investigación de forma discreta y objetiva, ya que una publicidad de la denuncia en esta fase podría “disparar” la conducta de acoso, lo que supondría un aumento del riesgo para la víctima. Es necesario establecer garantías contra actitudes de venganza a fin de evitar actos de represalia contra quienes han formulado peticiones, quejas y denuncias de acoso laboral o sirvan de testigos en tales procedimientos.

Estos sistemas se apoyarán en el sistema de información y comunicación implantado, los procedimientos informales de mediación ante los conflictos, los procedimientos de gestión de conflictos negociados e implantados,  la reducción de las desigualdades y de las situaciones de inequidad y la vigilancia periódica de que todos estos sistemas funcionan y ofrecen soluciones.   

En demasiadas ocasiones se aprueban todos estos procedimientos y los trabajadores/as dejan de utilizarlos por su inoperancia.

Falta de formación, falta de autoridad o de independencia son causas de que estos estamentos contribuyan a agravar los conflictos en lugar de solucionarlos. Toda esta formación para los cambios en la organización debe aprenderse y adaptarse a las características y a la cultura de la empresa.  A la empresa le sale caro el acoso moral. De manera directa por el ausentismo que genera y por las indemnizaciones que a veces tiene que pagar. Pero también resulta oneroso en términos indirectos por la pérdida de confianza, la desmotivación de los empleados/as y el  “turn over” que comporta.

Formar en el seno de la empresa es crear un sistemadonde se respeten los derechos, humanos y sociales, de todos/as para evitar el aislamiento de las víctimas. También precisa que la estructura sea lo bastante sólida como para soportar las repercusiones y hacer frente a los ataques que, sin duda, derivarán de ello.

Exhorto a las personas y a las empresas amanifestar su más profundo rechazo y su tolerancia cero ante cualquier comportamiento o acción que constituya alguna modalidad de acoso. A comprometerse a colaborar de manera activa, eficaz y firme para prevenir, detectar, corregir y sancionar cualquier tipo de conducta constitutiva de “mobbing”.

Para eliminar el acoso moral y psicológico no basta con no cometerlo es necesario no permitirlo.Estamos luchando para que sea una idea de todos y para todos. Es imposible producir nada cuando se tiene miedo o cuando se coacciona.

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Cómo presentar una queja contra un empleador abusivo

Escrito por Jill Stimson, Demand Media

Bajo la ley federal, los empleados pueden presentar diferentes tipos de denuncias contra empleadores abusivos. El tipo de queja que un empleado debe presentar depende de la violación específica o causa de acción. Además de presentar quejas contra los empleadores basadas en las leyes federales, los empleados pueden presentar quejas contemporáneamente con las agencias estatales basadas en las leyes laborales de sus estados. Los trabajadores pueden demandar a sus empleadores por abusar del salario federal y las leyes de horas, por violar las leyes federales de igualdad de oportunidades en el empleo o por violación de la Federal de Seguridad y Salud Ocupacional. Una agencia federal diferente hace cumplir cada una de estas leyes. Aunque el proceso de quejas es similar con todas las agencias federales, los empleados deben cumplir con la ley federal de limitaciones de las leyes que rigen sus quejas de prácticas abusivas.

1.Determina qué ley ha violado tu empleador. Debido a que la base de prácticas laborales abusivas pueden ser quejas de seguridad en el trabajo, las violaciones de salarios y horas, o leyes de igualdad de empleo, determinando que la ley fue violada y que la agencia para presentar la demanda es importante. Ambientes hostiles de trabajo son la base de muchos violaciones laborales abusivas. Bajo las regulaciones federales de igualdad de oportunidades en el empleo, los empleadores son responsables de sus actos hostiles, y son indirectamente responsables de las prácticas abusivas de sus empleados. Bajo la ley federal contra la discriminación las leyes que rigen los empleadores, usted tiene el derecho de trabajar en un ambiente sin discriminación o la hostilidad por motivos de raza, origen nacional de información, la religión, el género, la discapacidad, la edad y genética.

2. Notifica a tu empleador de las prácticas abusivas. La Comisión de Igualdad de Oportunidades no investiga las denuncias contra empleadores abusivos si un empleado no denunció prácticas abusivas o entorno de trabajo hostil. De acuerdo con las leyes federales contra la discriminación, el empleador no es responsable de las prácticas laborales abusivas a menos que primero se reporten. Si tu empleador es abusivo, puedes ser capaz de presentar una queja directamente en la comisión, porque el abuso no se cubre por la excepción de responsabilidad vicaria.

3. Ponte en contacto con la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo si tu empleador ha violado tus derechos a un ambiente libre de trabajo hostil. Además, si tus empleadores no han aplicado políticas específicas en un esfuerzo por terminar el tratamiento abusivo de otros empleados, puedes contactar a la comisión directamente. A partir de la publicación, la comisión cuenta con 53 oficinas, una oficina local es responsable de la investigación de tu queja. Alternativamente, puedes presentar una queja mediante el envío de una carta escrita a la sede nacional. Tu carta debe incluir información de contacto de tu empleador, la fecha en que ocurrió el abuso, la base de tu reclamo y un resumen de por qué crees que fuiste abusado. Debes firmar tu carta. También debes incluir el número total de empleados que trabajan en la empresa, ya que las leyes federales suelen cubrir los empleadores con al menos 15 empleados.

4. Recibe una carta de determinación de la Comisión de Igualdad de Oportunidades. Si la Comisión considera que tu reclamo es atendible, transferirá tu caso al Departamento de Justicia o transferirá tu caso a los abogados del personal dentro del departamento legal. Si crees que tu reclamo no es un caso que sea meritorio o una reclamación que pueda llevarse a cabo, la comisión te enviará una determinación por escrito. Después de recibir la determinación, puedes demandar a tu empleador en un tribunal federal.

Laoch6

10 reasons Wal-Mart is the worst company in America

By Chris Osterndorf, The Daily Pot

This article originally appeared on The Daily Dot.

Walmart and unions go together like oil and water.

The retail giant’s famous anti-union policies are nothing new and appear to be getting worse all the time. As further proof of this, a new Walmart training video leaked online has illustrated the specific propaganda the company feeds their employees to prevent them from organizing.


In a particularly revealing sound bite from the video, the company explains, “Our company prefers to have open and direct communication with our associates—we don’t think a labor union is necessary here. And because our associates have said time after time that they don’t want a union, we usually don’t spend a lot of time talking about them.” All of this comes on the heels of Walmart shutting down five stores in four states for “plumbing problems,” an excuse many are interpreting as “union problems.”

In terms of labor regulations, Walmart is basically the Michael Jordan of retail chains. At one point, it was estimated that they were receiving around 5,000 lawsuits a year from workers at Walmart and Sam’s Club stores alike. This is why criticism of Walmart has become about as common the store itself; the Wikipediapage on this very subject is not what you would call light reading.

It’s important that people remember just how toxic Walmart’s views on unions are, but it’s also important not to forget all of their other equally problematic corporate policies. For Walmart, unions are just the tip of the iceberg when it comes to atrocities.

To that end, here’s a quick rundown of all the other reasons the company is so awful.

1) Walmart hurts local communities

Of all of Walmart’s egregious practices overtime, this is the one that’s probably the most well-known. For additional evidence, check out the 2005 documentary, Wal-Mart: The High Cost of Low Price. Many people are aware that when Walmart comes to town, the company drives out smaller mom-and-pop businesses, but what not everybody realizes is that the presence of Walmart actually does little to bolster the economy of local communities in the long run either.

As Jared Cram at Generation Progress points out:

A study commissioned by the Los Angeles City Council in 2003 found that Walmart is a net loss for the communities it moves into. An influx of “big box retailers” such as Walmart was estimated to cost an additional $9 million in state health care costs and a loss in pensions and retirement benefits so large that the increase in public assistance necessary to make up the shortfall could not even be covered by increased sales and property taxes.”

The truth is that when Walmart moves in, they don’t make things better. Instead, they make things much worse, and create unsustainable economic models in surrounding communities for years to come.

2) The company uses foreign labor, including child workers

It’s been estimated that over 50 percent of Walmart goods come from overseas suppliers. This doesn’t just take away American jobs in favor of cutting costs; it also creates a living hell for those forced to meet Walmart’s hefty supply needs. The corporation has been accused of paying off officials in foreign companies in order to keep many of the details silent, but various stories paint a gruesome picture.

A great example of this is Bangladesh, where the minimum wage for garment industry workers is just $37 a month. The conditions in the facilities where these products are made are incredibly unsafe. A 2012 fire in one factory which made garments for Walmart killed 111 people, while another in 1990 killed 32. And aclass-action lawsuit from 2010 alleged that one woman worked seven days a week, from 7:45am to 10pm, putting chalk marks on pants, without a day off for six months.

The corruption doesn’t stop at Bangladesh, though. Global supply chains which aid companies like Walmart have even been linked to the slave trade in Thailand.

To top it all off, it’s been noted in the past that most of the employees at Walmart’s overseas factories may be underage. Harvard Law cites a human rights study from 2006 which found that describes the conditions at one factory in Bangladesh:

The children report being routinely slapped and beaten, sometimes falling down from exhaustion, forced to work 12 to 14 hours a day, even some all-night, 19-to-20-hour shifts, often seven days a week, for wages as low as 6 ½ cents an hour. The wages are so wretchedly low that many of the child workers get up at 5:00 a.m. each morning to brush their teeth using just their finger and ashes from the fire, since they cannot afford a toothbrush or toothpaste.

Of course, Walmart isn’t the only company who has employed child labor, but as the United States’ top retailer, its continued use of the practice is even worse. While the company claims to be changing many of these policies, there is ampledocumentation which suggests otherwise. By now, child and foreign labor has become such a key part of the fabric of Walmart, and of the product they sell, it’s hard to imagine anything less than a complete overhaul of Walmart’s business methods will change that.

3) Walmart underpays women and neglects pregnant workers

Although working at Walmart may not necessarily be great for anybody, it may also be additionally tough for women. Beginning in 2001, the case of Wal-Mart vs. Dukes sought to change that, but unfortunately, the Supreme Court shot it down in 2011, making it harder for female employees at Walmart and everywhere else to break free from being underrepresented and underpaid.

As recently as 2013, despite the fact that women account for as much as 57 percent of Walmart’s U.S. workforce (and that they employ more women than any other U.S. company), women were paid $1.16 less per hour. That adds up to $1,100 less per year than men doing the exact same jobs, and female employees in salaried positions of $50,000 or over earned $14,500 less than their male counterparts.

And if you think working at Walmart as a woman is hard already, forget about working there when you’re pregnant. Multiple lawsuits against the company are currently fighting for women who’ve been overworked, put in dangerous situations, and fired by Walmart while pregnant. (Fortunately, these cases are coming on the heels of the Supreme Court ruling in favor of pregnant women inYoung vs. United Parcel Service.)

For now, we can only hope that this time around, the courts rules in favor of justice, and against Walmart.

4) The company also discriminates against workers with a disability and elderly employees

Besides women, the other marginalized groups Walmart goes after are the disabled and the elderly. In 2001 alone, the company paid $6 million to settle 13 lawsuits filed by various disabled workers. And in 2014, Walmart was forced to shell out $363,419 to settle a suit filed by the Equal Employment Opportunity Commission on behalf of an employee with an intellectual disability who had been sexually harassed.

This year, the company coughed up $150,000 to settle a suit filed by the EEOC for age and disability discrimination. However, the Supreme Court recently ruled against Julie Heimeshoff in Heimeshoff v. Hartford Life & Accident Insurance Co. and Wal-Mart Stores, Inc., with Heimeshoff denied disability benefits by the company.
Again, the Supreme Court has proven itself unhelpful when it comes to combatting the evils of Walmart. Some people are getting settlements in court, but the real problem is that Walmart is allowed to keep paying these people off without changing the way they do business.

5) It isn’t a safe environment for employees

In 2013, Walmart finally agreed to update its safety policies at 2,900 stores after the Occupational Safety and Health Administration cited violations at a store in New York State. The measure covered a multitude of Walmart and Sam’s Club locations, but unfortunately for some, it was too little too late.

In addition to unsafe conditions in factories overseas, Walmart has been notorious for endangering their workers at home, too. The most publicized instances of this have been the company’s practice of night “lock-ins,” which literally locked in overnight employees at several Walmart outlets, in order to make sure they stayed at their jobs.

In 2004, the New York Times’ Steven Greenhouse noted that this policy “has created disconcerting situations, such as when a worker in Indiana suffered a heart attack, when hurricanes hit in Florida and when workers’ wives have gone into labor.” These lock-ins were especially hard on undocumented workers who were employed as janitors, some of whom filed a class action suit against the company claiming that they were forced to work seven-day, 70-hour weeks for $1,500 a month, oftentimes while kept at the store overnight.

They lost the case, and Walmart hasn’t made the news for lock-ins since.

However, just because Walmart has reversed this abhorrent policy doesn’t mean we should forget and forgive. And just because they have updated stores with better safety measures doesn’t meant we should let them off the hook for lacking in safety to begin with.

6) The company is notorious for wage theft

Besides mistreating their employees, Walmart has, in some ways, literally stole money from them over the years. In one instance, the company forced employeesto buy new uniforms—when they could have just bought them new uniforms themselves.

In another case, workers in Pennsylvania sued Walmart for forcing them to work through unpaid breaks, meal times, and other instances when they were supposed to be off the clock. At least this time around, workers found justice. Mic.com’s Matt Connolly writes, “Started in 2002 when a worker sued for unpaid wages, the case became a class action suit as other Walmart workers with similar stories joined in, culminating with a court decision ordering Walmart to pay $151 million to workers, plus $33.8 million in attorney’s fees.”

The icing on the cake? The payout had major financial repercussions for Walmart,with their stock dropping six cents a share after the decision came down. Walmart also went through similar litigation in 2011, when they agreed to pay $21 millionto workers in Riverside County, Calif., for making them work overtime, sans breaks, for minimum wage—and for no extra compensation.
The good part about these cases is that the workers who were wronged saw some of the money they were owed returned to them. The bad part is that unless Walmart shares drop more than six cents, the cycle is likely to continue.

7) Walmart provides poor healthcare for workers

Walmart employees have been found to be sicker on average than most American workers, and it’s no wonder why. Though the company has taken various steps to provide cheaper insurance, the result has simply been to give their workers plans that include less care. Walmart has also used taxpayer subsidies to provide these benefits, without ever addressing the most important question, which is whether or not the company even pays its employees enough for them to afford health care at all. (Spoiler: Walmart doesn’t.)
In 2014, the company cut insurance benefits to its part-time employees. While Obamacare may provide coverage for some of the 26,000 workers who lost health care benefits, employees who work in conservative states reticent to accept government plans may be left out in the cold.

To make matters worse, these employees were given no choice or warning in the outcome of their healthcare, and as per usual, those that stay on Walmart’s plans will be left with less than adequate coverage. As it stands, employees will have to deal with 20 percent co-pays, as well as a $5,000 out-of-pocket maximum. Thus, in a worst-case scenario, a severely sick employee could end up with a $7,500 medical bill.

8) Walmart has a bad track record on animal welfare

If the way Walmart treats people wasn’t enough to turn you against them, then perhaps the way the company treats animals is. Reports show that Walmart is among the worst companies when it comes to ensuring that the animal products its stores sell came from livestock that was well-treated.

And to add insult to injury, a Walmart store in Mexico has been investigated forhosting cock-fighting matches to entice customers to shop there.

Bottom line: If you care about animals, don’t shop at Walmart.

9) However, Walmart does care about rich people

In 2013, the Walton family received $8 billion in tax breaks, $6.2 billion of which came from federal taxpayer subsidies handed to them because employee wages are so low. Currently, the company is also hosting $21.4 billion in offshore accounts, which remain untaxed by the U.S. government. And in 2014, as Walmart failed to meet shareholder expectations, the company somehow managed to dig up enough money to give its CEO a $1.5 million bonus for performing poorly at his job.

Walmart isn’t just greedy. The company is the epitome of greed. As its overworked and underpaid employees struggle to make ends meet, Walmart’s top brass make billions, even as stock is dropping. Everything about the company is capitalism at its worst.

10) The chain has a deceptive public image

Walmart’s universal reputation as the “bad guys” stings that much more as the company keeps trying to remind us how good it is.

Take their OUR Walmart initiative, which attempts to silence dissenters with positive representations of the company, even as workers flood the Internet with their personal horror stories. Or the Walmart Foundation’s initiative to “fight hunger,” while their own employees go hungry, spending $300 million in taxpayer money on food stamps. Or how about its campaign telling you to “buy American,”  even while the company’s new uniforms were made in Jordan.

This is just a friendly reminder that Walmart is terrible. Call it a public service announcement: Don’t shop there. Don’t work there if you can help it. And if you do have to work there, don’t expect to be treated well. Get out while you can, before Walmart takes your spirit, your health, and your dignity.

If Walmart’s ugly practices are a cycle of power and abuse, there’s only one way to break it. And that starts with you.

Laoch6

Importancia para las facilidades de la tienda

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La nueva decisión que ha tomado la gerencia en no utilizar ciertas herramientas para manejar la mercancía en el piso de ventas es una de poca o nada de profesionalismo ya que estos “grandiosos líderes”  prefieren que la salud física de los asociados de la 2501 se vaya deteriorando poco a poco.

Como creer en este gerente de tienda que dice y enfatiza que la seguridad es una gran prioridad; son palabras vacías. 

Este “gran profesional”  habla en las reuniones acerca de su preocupación por sus asociados, por su seguridad física y emocional.  De repente cosas así pasan las cuales se pone en tela de juicio su integridad y liderazgo.
Un “profesional”  fundador de Life 4 Ventures (http://www.bloglivelife4ventures.com/), denigra cada vez más a sus asociados imponiendo estas prácticas.  Un “líder” de esta calaña no merece ser llamado como tal.

Se le insta a los asociados de la 2501 de cuando sea el momento de manejar mercancía la cual se tenga que utilizar el pallet eléctrico no hacerlo ya que esto atenta con la salud física de los asociados.

Laoch6